¿Quién soy?

Me llamo Fernando. Soy profesor de historia con más de quince años en esta profesión.


Me inspira la curiosidad por las cosas. Me apasiona, cuestionar, pensar y reflexionar todo lo que me rodea. Adoro la historia como una disciplina para entender el mundo, encontrar respuestas y crecer como persona. Siempre he pensado que conocer el pasado es, a veces, rescatar el pensamiento humano y esto es un gran tesoro.

Lo considero un conocimiento francamente útil. Un espejo para el presente, para reaprender la sabiduría perdida, para ser conscientes que, en la vida de los hombres, repetimos patrones que debemos desterrar y también, mirar hacia atrás nos ayuda a acelerar el paso, a situarnos en perspectiva y a trazar buenas líneas maestras para esbozar un buen futuro.


Aborrezco aquella historia de fechas y datos que deja atrás a las personas como si se tratara de sociedades sin alma, de personas y personajes sin humanidad.


Me fascina conocer la vida de mujeres y hombres que nos dan lecciones importantes, especialmente de aquellos que siguieron sus propias normas, respetando las de los demás. Aquellas mujeres y hombres que destacaron por su franqueza, los que fueron valientes en expresar sus convicciones, aunque conociendo cuáles iban a ser las consecuencias.


La historia es un tesoro en manos de todos, aunque no todos sepan encontrar las joyas que se ocultan. Mi admiración por el pasado, sea cual sea la época, es la consecuencia lógica de mi deseo por descubrir, conocer y también por el hambre de curiosidad. Pero una gran curiosidad solo es útil si se comparte. Transmitir lo que uno aprende me llevó a convertirme en docente con sus luces y sus sombras.


La sordera que adolece el mundo actual obliga a todos los que, como yo, buscamos nuevos canales de expresión para poder contar libremente todo aquello que uno aprende y hacerlo con una mirada personal, imprimiendo los valores más profundos que este mundo necesita.


Y así es como encontré fascinante el universo del podcast. Poner en tu boca los pensamientos, las reflexiones de todo lo que cae en mis manos.

Es para mí, el arma perfecta, como la espada del samurái, noble, ancestral y eficiente.

En un mundo de imágenes, en una cultura de la rapidez, en una sociedad global deshumanizada, la palabra tiene un poder especial. Porque es vibración, porque con ella se expresa el alma. Como la música para un músico, como la danza para un bailarín, como el arte para un artista. La palabra llena espacios vacíos, nos conmueve, nos llama a la acción, pero nunca nos deja indiferentes.


Poder combinar, el deseo de aprender y tener el privilegio de poder contarlo es el origen de este proyecto, “Los Cuentos del sabio”. Es una combinación de podcast y artículos de divulgación histórica sobre aquellos temas que me fascinan en el amplio espectro de la historia universal.


¡No tengo mayor interés que provocarte a pensar!


No soy maestro de nada, aunque mi profesión diga lo contrario. Solo soy un aprendiz enamorado que quiere compartir. No quiero ocultar los tesoros que encuentro en el camino.


Si te has atrevido a leer hasta aquí, entonces eres, como yo, un
aprendiz de sabio, un buscador incansable.


Fernando Merino